17 marzo, 2009

Desenmascaramiento en Psicología Social


"En la medida en que el objeto de estudio lo constituye la acción en cuanto ideología, es decir. En cuanto determinada por factores sociales vinculados a los intereses de clases de los diversos grupos, se pretende que el sujeto tome conciencia de esos determinismos y pueda asumirlos (aceptándolos o rechazándolos) mediante una praxis consecuente. Ejercer la libertad va a constituir así, en muchos casos, un verdadero proceso de liberación social. Por eso se presenta como objetivo el hacer posible la libertad, ya que actuarla es por principio una praxis social en la que no sólo interviene el conocimiento. Pero ello mismo muestra la distinta comprensión que desde esta perspectiva adquiere el "entender" o el "predecir". No se trata de anticipar mecánicamente el futuro; se trata de poner a disposición de los actores sociales los conocimientos que les permitan proceder más adecuadamente en cada circunstancia, en función de unos valores y principios sociales. Cuanto mejor es el conocimiento, con más claridad se abre al sujeto el ámbito para su decisión y acción consciente, es decir, más campo se presenta a su verdadera libertad social. Este último punto está ya indicando que un objetivo como el aquí postulado supone una opción axiológica y un rechazo de la pretendida asepsia científica. A la psicología social corresponde desenmascarar los vínculos que ligan a los actores sociales con los intereses de clase, poner de manifiesto las mediaciones a través de las cuales las necesidades de una clase social concreta se vuelven imperativos interiorizados por las personas, desarticular el entramado de fuerzas objetivadas en un orden social que manipula a los sujeto mediante mecanismos de falsa conciencia."

Martín-Baró, I (1996). "Entre el individuo y la sociedad". Acción e ideología. Psicología social desde centroamérica. San Salvador: Universidad Centroamericana José Simeón Cañas.


Creo que me estoy decantando más por la psicología social. Al menos desde la perspectiva de Martín Baró, podemos apreciar que la labor (podríamos decir, filosófica) del desenmascaramiento, del des-cubrir, en fin, aletheia, no está ausente del todo dentro de la psicología. Al menos aquí podemos ver una preocupación por tratar de librar y demostrar el sentido de ciertas ilusiones en vez de colocarlas a propósito como mecanismo de control. Sin embargo, es cuestión de posicionarse dentro del propio rol. ¿Yo, el sujeto X, actuaré de tal forma frente a este conflicto que se presenta, o de esta otra? Da que pensar.

05 marzo, 2009

Fate




Antes me gustaba pensar que todo lo que sucede ocurre por una razón que trasciende los límites de lo perceptible. Es decir, que existía una especie de unión entre los seres y el universo, una unión perfecto, que permitía que las cosas sucedieran tal y como debían suceder. Una especie de Destino velando por todos. Algo como lo que ocurría en esa historia que dejé incompleta, Caos. Lo irónico de ese título, es que en un universo como el que planteaba esa historia, no había límites para un verdadero caos, puesto que todo volvería a ser corregido por una fuerza mayor. Al fin y al cabo, la omnipotencia de un ser último y primero no podía desaparecer tan facilmente. Quizás es por la ausencia de los dioses que uno tiende a creer en ese tipo de cosas metafísicas, siguiendo un legado platónico. No es algo que esté mal, no podría tachar de forma tan simplista una opción personal. Como dije en ese manifiesto al 1%, al final no es que tengamos mucha libertad para escoger nuestras opiniones, entre tanta manipulación de ideas. Pero pareciera ser que en nuestra sed de espiritualidad, creer en el Destino es similar a creer en una divinidad, y a la vez igual que creer en que una ciencia te puede entregar todas las respuestas posibles, siguiendo un modelo causal bastante satisfactorio para desempeñarnos sin molestia.

Creo que es el momento de aceptar que el primer año de Universidad me ayudó a dudar de mis propias ideas. Algo que me molestó profundamente en el principio, porque me sentí vacío, carente de apoyo. Solo en un universo incierto... Aún siento lo mismo en cierta forma. Pero es necesario separarte de tus ideas de vez en cuando, analizarlas con un ojo crítico. No creer que eres el sabio, ¡jamás creer que eres el maldito sabio! Aquí nadie está seguro, sólo estamos arrojados en un mar de posibilidades. ¿Existe el destino o todo ocurre azarosamente? ¿Hay un sentido trascendental en nuestra existencia o ese sentido es pura fabricación? Esas respuestas jamás serán oídas. Finalmente todo es una cuestión de asumir riesgos, posturas, ideas, creencias, pensamientos... Que pueden tener solo un 1% de probabilidad de acierto. O todo lo contrario. Bienvenidos a la incertidumbre.

Antes me gustaba pensar que todo lo que sucede ocurre por una razón que trasciende los límites de lo perceptible, al más puro estilo Lost. Ahora tengo mis dudas. Siempre hay que tenerlas Aún así, es inevitable que uno de repente vuelva a creer en la magia. Es la esperanza que sigue viva.


Anexo gamer: Chrono Cross fue uno de los juegos más significativos, del género RPG, que tuve el placer de jugar en los tiempos de PlayStation. Quizás pocos se den cuenta, a la hora de que mi novela 1% sea publicada (es decir, algún día lejano y tal vez inexistente), que dicho juego encabeza una de las más notorias influencias dentro de la historia.

P.D.: Voy a comenzar mi nuevo año de estudios de Psicología. El estrés ya lo veo venir... ¡Oh! ¿¡Qué será de mí sin ninguna asignatura de filosofía que se apiade!? Al menos me aceptaron en la asignatura general de Arte y literatura. Eso será suficiente para no contemplar el suicidio como vía de escape de la miseria.

Sí... soy exagerado.