30 enero, 2009

Menchi Aishou no borero (2)





29 enero, 2009

Asma


Entre cada palabra, entre cada espacio vacío, entre cada ausencia que representa el desencanto, la palabra, desencantada está la palabra, escapándose, alejándose de mí tutela, desobedientes, se han vuelto desobedientes. Porque ni siquiera me puede pertenecer esta voz. Ni la pretensión de crear, ni los sueños. Ni mi propio cuerpo, ni esa dudosa esencia, ni el afán de ruptura. ¿Cuándo termina la imagen? ¿Cuándo termina la farsa? Si es que pudiera terminar, porque al parecer está claro que se convirtió en algo inagotable. Una fuente inagotable de puntos suspensivos. Pero hasta eso no es tan claro en realidad. Astuta se ha vuelto la palabra que se escapa, y se revela. Lo acepto, no la controlo, nunca he podido controlarla. Y surge el miedo. El miedo al estar acorralado. Porque mi palabra, que no es mía, porque tiene vida propia, se apaga a veces ante los griteríos de los que quieren desesperadamente ser escuchados. Y entonces deja de ser importante, deja de ser prioritario. Es poco claro, pero la muerte se acerca. Se asfixia la oportunidad de vivir. La inutilidad se vuelve la única salida. El único terror inimaginable. Y un fuego que estaba encendido por pura casualidad (tan doloroso el destino despojado de significancia), se apaga en el fondo. Porque era yo el que lloraba. Era yo el que temía. Soy yo el que deja de respirar a ratos, como por impulso.


23 enero, 2009

Contador de visitas


A veces me da mucha risa revisar mi contador de visitas. Allí aparece el tipo de búsqueda que se hizo en Google para que algún lector llegará a mi blog. Algunos individuos llegan casi por casualidad a mi página, buscando cosas de lo más extrañas. Por ejemplo, en enero del 2008, "tener visiones estando ciego", o "leer poesias o poemas cristianos para un tio en su cumpleaños" no me puede dejar indiferente. Me gustaría saber cuando traté ese tipo de cosas en Tras la mirada de Jerx, especialmente lo del tío y su poesía. También está en abril de ese mismo año: "Kira existe". Interesante búsqueda. Al parecer alguien tenía fe en que (nuestro Salvador) Kira pudiera existir en verdad, más allá de la ficción. En julio, alguien puso en Google "cuantas formas de acceder al conocimiento crees que existen" y llegó afortunadamente a mi blog, sabiendo que encontraría al fin al gurú que lo guiaría. Lástima que sólo pudo hallar una página llena de fanfics, poemas, cuentos, y por sobre todo muchas dudas. Debió haber escapado al instante. Ya en los últimos meses lo que más aparece son búsquedas relacionadas con "discursos para despedir al cuarto año medio". ¡Espero que no haya gente con tanto descaro como para copiar el discurso que alguna vez dije en mi colegio! Es decir, ¿qué tan complicado puede ser escribir sobre eso? Malvados.

Por último, vale a pena mencionar una búsqueda que se registró este mes justamente. Y dice así: "videospornosde inocentes". ¿¡Desde cuándo mi blog se transformó en un portal de pornografía!? Además, eso de "inocentes" llega a dar hasta miedo. Terrible esto, muy terrible.

Bueno, eso es lo único que quería decir. No estoy muy creativo ultimamente.

Over & out

22 enero, 2009

Sonic... Enraged! Un nuevo fanfic by Jerx




Debido al estrés que otorga escribir unicamente cosas como Éxtasis a la luz de la luna, Yo no soy otro, o continuar con 1%, he decidido darme un descanso con un nuevo fanfic. En serio, escribir un fanfiction siempre ayuda a relajarse.... (sí, como no).

Bueno, Sonic... Enraged! nace con el propósito de servir de homenaje a una de las sagas videojueguiles que más rato de diversión me ha hecho pasar. La idea es demostrar que Sonic sigue tan vivo como siempre, quizás tambaléandose con la aparición de juegos de dudosa calidad, como el Sonic del 2006 o el Sonic Heroes, pero vivo al fin. Sonic Unleashed, la última entrega protagonizada por Sonic, el erizo azul, me ha inspirado a crear este nuevo fanfic, que seguramente será el último (eso espero), y que publicaré dentro de la página fanfiction.net para ver que tal le va. Tendrá referencias a varios de los juegos dentro de los que estuvo nuestro amigo azulado (omitiendo lo visto en Sonic X), al igual que ciertos guiños a otros juegos, o a otros fanfic que pueda ver por ahí. No tengo ganas de que sea muy estructurado, así que tal vez algunas incoherencias (argumentales) puedan ser visibles más adelante. No quiero complicarme demasiado.

Es hora de despedirse del mundo del fanfic, por eso quiero que esto sea el último. Debo aceptarlo, me puse a escribir fanfics con la sola idea de ser más reconocido... algo que no funcionó muy bien. Pero no importa, de todas formas este género de ficción me ha ayudado a desplegar aún más mi imaginación, y me ha permitido entender mejor qué es lo que al lector le gusta encontrarse dentro de una historia.


En fin, basta de introducciones. El fanfic lo pueden encontrar aquí.




¡Muchos saludos para todos!

P.D.: Seguramente este no es el tipo de actualización que esperabas, Tere, pero... ¡prometo escribir algo más para no defraudarte!


19 enero, 2009

Aletheia


El filósofo contemplaba el espectáculo absorto. La gente estaba riendo, se reían esperando que al fin él se diera muerte a sí mismo. Y no era sólo por el interés de ver sangre derramada, por supuesto que no. Lo que les importaba, además, era el fallecimiento de esa antigua tradición que propugnaba el cuestionamiento. No había espacio siquiera para percibirse entre ese gentío, porque no había personas, no había sujetos entre todas esas sombras con máscaras sonrientes en sus rostros.

El filósofo tuvo el valor de no bajar la mirada, a pesar de que su derrota estaba allí mismo, inminente, inscrita en ese cuchillo que le estaban extendiendo de una forma cuasi sagrada. Debía quitarse la vida en ese mismo instante, pero, ¿cómo no hacerlo? ¡Si ni en los conceptos, ni en los niños yacía esperanza alguna! La naturaleza, la cultura, el pueblo... lo habían rechazado. Era absurdo continuar existiendo, era absurdo continuar luchando. Había perdido. La humanidad entera ya estaba extinta. Así que sin dudar cogió el cuchillo, lo sostuvo fuertemente con sus dos manos, y en un parpadeo, o en un segundo, lo usó para quitarse toda la vergüenza de encima, y así poder irse aliviado de estas tierras asquerosamente olvidadas. Lanzado hacia su exilio.

Lo que más le dolió fue escuchar que murmuraran su nombre al momento de marcharse. Y es que, a pesar de todo, lo habían reconocido dentro de su propia insignificancia. Eran conscientes de lo que estaban haciendo.